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EN LOS LIMITES DE LA REALIDAD

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miércoles, 2 de abril de 2008

INCUBOS Y SUBCUBOS -- VAMPIRISMO-DEMONIOS

Íncubo

Íncubo es un demonio masculino en la creencia popular europea de la Edad Media. Al igual que su versión femenina, súcubo, busca tener relaciones sexuales con los humanos, en su caso las mujeres. Las víctimas viven la experiencia como en un sueño sin poder despertar de éste.

El término significa: "me acuesto sobre ti" , Íncubo (del latín incubare, ‘yacer’, ‘acostarse’)

Si la mujer queda embarazada puede dar a luz niños deformes, de fácil control por parte del mal, o con habilidades especiales (como el mago Merlín, hijo de un íncubo y de una ramera, según una de las tantas versiones de su nacimiento). El íncubo succiona la energía corporal de la persona en el momento del sexo, de esta manera vive o se hace más fuerte. En casos extremos de acuerdo a quienes los estudian, puede llegar a darle un paro al corazón de la víctima e incluso matarla por la succión energética ocasionada, dejando a la víctima débil o enfermiza.

Se le conoce por diferentes nombres alrededor del mundo de acuerdo al folclore popular regional
En la isla de Zanzíbar (Tanzania) es conocido como Popo bawa, como un espíritu que ataca a los hombres cuando duermen;
En la provincia chilena de Chiloé es conocido también como el Trauco, representado como un enano que seduce a las jóvenes en pubertad, algunas veces el trauco es usado para explicar embarazos no deseados o súbitos, especialmente en las mujeres no casadas.
En Hungría es llamado liderc y puede ser un amante satánico que vuela por las noches, y parece como una luz arrolladora o como un pájaro de fuego.
Es conocida como Mara en el folclore escandinavo, se suele representar con la figura de una mujer maligna y rencorosa, responsable de las pesadillas entre las personas.
En Paraguay es conocido como Kurupí, un ser mitológico con un miembro viril gigantesco, que secuestra mujeres para violarlas.
En Guatemala es conocido como El Sombrerón, un ser de reducida estatura, galante, que viste de negro, utiliza minúsculas botas y un enorme sombrero (de ahí su nombre), seduce a las mujeres jóvenes, enamorándolas con bellas canciones.
En Brasil es conocido como Boto, un ser joven y bello, traje blanco, zapatos blancos y su característico sombrero blanco que busca tapar una parte de la cara y el agujero en el alto de su cabeza.
En El Salvador, es conocido como "Cipitio", enano y panzon que enamora a las mujeres.

Súcubo

El súcubo (del latín succŭbus, de succubare, «reposar debajo»), según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer guapa para seducir a los hombres, sobre todo a los monjes, en sus sueños, para tener relaciones sexuales con ellos. De esta manera, absorben la energía del hombre para mantenerse, y a menudo, llegan hasta tal punto, que pueden dejarlo agotado o incluso matarlo.

Los súcubos más conocidos son Lilit, Abrahel, Baltazo, Bietka, Filotano, Florina Vasordie y Mancerinio. Uno de los más relevantes en la demonología es Lilit. Este se trasformaba en una mujer de opulentas formas a la que gustaba seducir a los artistas para que la utilizasen como modelo en sus creaciones, especialmente si se trataba de motivos religiosos.

Según el Malleus Maleficarum, o Martillo de Brujas, los súcubos coleccionan el semen de los hombres con los que durmieron. Este lo usarían para embarazar a las mujeres. Así, se suponía que los niños que serían engendrados, serían más susceptibles a la influencia de los demonios.

Según algunas creencias, los súcubos se podrían transformar en íncubos con el semen recientemente recogido impregnando a sus víctimas. Éste hecho respondía a la creencia de que los demonios no podían reproducirse naturalmente, sin embargo los íncubos podrían fertilizar a las mujeres. El tener hijos con retraso mental o alguna deformidad era señal de que uno o ambos padres eran demonios.

INCUBOS Y SUCUBOS

Los diablos, según una opinión general muy difundida, pueden unirse carnalmente con hombres y mujeres. a los que hacen con estas, se les llama incubos; y a los que como hembras se unen a los hombres, se les denomina sucubos.
Muchas de las historias paganas, han contribuido grandemente al nacimiento de milagrosos héroes y reyes por medio de incubos y sucubos.
Párrafos, relatos en múltiples obras históricas, nos traen una gran relación, de individuos que bien pudieran ser originados por estos diablos engendradores. Así, se supone que fueron engendrados ROMULO REMO Y OCTAVIO AUGUSTO
La patriótica identifica muchas veces a los incubos con los sátiros y faunos, cita, por ejemplo un pasaje de san Agustín que dice: “Y porque dicen frecuentemente muchos que lo experimentaron por si, o lo oyeron de quienes lo experimentaron, y de cuya fe no debe dudarse , afirman haber oído que silvanos y faunos, a quienes el vulgo denomina incubos, han estado muchas veces con mujeres, intentando y consumando coito con ellas”
En el libro de Isaías, en el capitulo IV, se puede leer el siguiente párrafo, denunciando a estos extraños seres: “Y vendrá a ser guarida de dragones y pasto de avestruces, y se encontraran allí demonios, Esto es, monstruos como demonios”.
San Isodoro, en el libro VIII, ultimo capitulo escribió: “Peludos, que los griegos llaman Panitas, los latinos incubos y los franceses Clusios, demonios que cohabitan inmundamente con las mujeres”.
De esos peludos, que han sido mencionados por distintos viajeros como existentes en África, acometían a las mujeres de las expediciones que desembarcaban en las costas, donde ellos Vivian, las violaban, o se las llevaban con ellos. Estos peludos, se presentaban algunas veces como desprovistos de lenguaje articulado, y otras hablando una lengua ininteligible.
Sin embargo es preciso distinguir entre los antiguos sátiros, faunos y silvanos, cosa muy distinta de los hombres monteses o salvajes y estos a su vez de los incubos.
De los sátiros se cuentan muchas hagiografías, en las que se refiere que fueron bautizados por santos ermitaños. Se dice que san Antonio se le acerco en cierta ocasión un hombre con cuernos y patas de cabra que le dijo: Yo soy mortal, y uno de los moradores del yermo a quien los gentiles, engañados por varios errores, nos reverencian y adoran como faunos, sátiros e incubos. Vengo a ti, en el nombre de mi manada, para que pidas a dios por nosotros. Sabemos que es común a todos, y vino por la salvación del mundo.
¡Ay de ti, Alejandría!- exclamo el santo a oír aquello - ¡ Ay de ti, ciudad ramera, que adoras a los monstruos creados por Dios ! ¿Que podrás decir ahora, pues las bestias alaban
y confiesan a Dios?.
Según esta y otras historias, se comprueba que los faunos, sátiros o silvanos, eran considerados no como hombres o demonios, sino como monstruos y bestias animales.
Los incubos y los sucubos son, en cambio, verdaderos diablos, espíritus, y los demonólogos se han dedicado a sutiles disquisiciones, para desentrañar su oficio y el motivo por el cual lo adoptan.
Por lo referente al modo de ejercer su profesión, todos están de acuerdo, que siendo los incubos y los sucubos diablos, y por lo tanto verdaderos espíritus, tienen lo mismo que los Ángeles, cierto cuerpo sutil, por medio del cual, obran sobre la materia del mismo modo que lo hacen los hombres.
Muchas opiniones les conceden forma humana, asegurando que los Ángeles a ser arrojados del paraíso, se convirtieron en algo espeso y material.
Otros aseguran, que aunque no posean cuerpo, pueden asumir formas visibles, y tangibles.
También hay demonólogos que suponen, que los incubos y sucubos toman cuerpos en cadáveres, de hombres y mujeres, introduciéndose en ellos y animándolos. Tal hipótesis es verdaderamente horrible, pues, no solo esta en el profanar a un vivo, sino a un muerto.
Ultraje muy propio de un demonio.
En lo que si esta todo el mundo de acuerdo es en la existencia de un <>.
Misterio que muchos atribuyen a los enredos de Satanás, y que en nuestros tiempos, va acumulando sombras, hasta hacer de el, un hecho de aspecto abominable y peligroso.
Hombres insignes, balbucean en torno a este misterio del sexo, y lo hacen de tal forma,
Que el leerlos, ofrece una sensación de vértigo, de miedo incontrolado, por el cual se pierde la razón.
Dante vio a Satanás con tres cabezas. Y a este respecto, hay muchos que tratan de buscar en las palabras del Génesis, , una especie de misterio, o de verdad, sobre el hecho de que el primer hombre fue hermafrodita.
<>.
Todo esto, es sin duda profundo, pero no es limpio. Encierra algo misterioso, al que no es fácil acercarse, sin herir la susceptibilidad y el alma, para afín quedar sin haber comprendido nada.
El diablo sabe emplear todos estos recovecos, y espejismos para hacer prosélitos a su causa.
El diablo es el tipo sonriente, que nos ofrece una caja que contiene las llaves de la vida y de la muerte, del cielo e infierno, del pasado y del porvenir; pero que después resulta que nada tiene adentro. Como el secreto de la Esfinge.
El mismo Marejowski agrega en oro párrafo: <<>>.
Con esto se descubre la función diabólica de los incubos, <>
Y en su defecto con un diablo. Y el de los sucubos <>
Y sino con el diablo, para si conseguir ese amor infecundo.
Siempre se ha dicho que el diablo aborrece la fecundidad, porque a su vez aborrece la vida.
Pero Jesucristo bendijo el amor entre el hombre y la mujer, intitullo el Sacramento de Matrimonio, y estableció la procreación y la educación de los hijos, como uno de sus fines primordiales.
Sin embargo, el diablo pretende precisamente lo contrario. Por eso muchos autores aseguran, que los incubos y sucubos no cumplen su oficio por voluptuosidad, sino por malignidad.
Una de las creencias mas extendidas, es la de que el Anticristo nacerá de mujer, en trato con un incubo. Opinión verosímil, y que ha sido tratada y discutida en presencia del emperador Segismundo, y resuelva en sentido afirmativo.
Una versión legendaria, y muy divulgada, dice que en el centro de la tierra existe un mundo mucho mas grande que el que habitamos, donde hay hombres de gran estatura, y mujeres crueles, que no queriendo amamantar a sus hijos, los arrojan a un monte para que se alimenten de hierbas.
El Anticristo nacerá de esta progenie, y saldrá al mundo por el cráter de un volcán situado a orillas del rió Tajo, donde se criara alimentándose de peses,
La creencia de los incubos y los sucubos, engendraban hijos, estuvo muy difundida en otros tiempos. El pueblo de los Humos, que aterrorizo a Europa bajo el manto de Atila, se creyó procedente de la unión de incubos de la estepa, con brujas de oriente.
Así pues si estas cosas han sido creídas, ¿Cómo extrañarse ante la historia o leyenda, que presenta al los personajes celebres presentados por los diablos?
Entre estos personajes de leyenda a quienes el vulgo hace nacer de los incubos, esta el famoso, Merlín a quien Satanás se proponía dar vida, para destruir el mundo, aniquilar la Iglesia, y perder a la cristiandad.
La historia d Merlín arranca otra vez del misterio, pero acaso valga, al decir de los estudiosos, como profecía, como mito y símbolo. Es decir que las condiciones del Anticristo pueden darse muchas veces, pero también pudo Dios aplazar o detener el sobrevenir de los acontecimientos.
De hecho, es que si Merlín fue engendrado para Anticristo, resulto todo lo contrario, gracias al bautismo y a las enseñanzas de su maestro Blaysen.
Por influencia de Merlín, y este fue su pecado, nació el rey Artus en adulterio. Pero he aquí,
Que este mal previo un bien. El rey Artus fundo la caballería que procede de la Tabla Redonda y se convirtió en pilar de la cristiandad.
Lutero, Bodin , Delancre y otros entendidos, hablan de una especie de ser humano, dicen nacidos de un incubo y un sucubo, al que se le conoce con el nombre de CANBIONS.
Se cuenta, que un mendigo llevaba una vez consigo a un CAMBION para excitar la piedad de las gentes. Un caballero, apiadado de el, lo cogio y lo subió a su caballo, e inmediatamente el caballo se plegó bajo el peso del CAMBION
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