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EN LOS LIMITES DE LA REALIDAD

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domingo, 11 de marzo de 2007

DEMONOLOGIA // LILITH , LA SOMBRA DE EVA

LILITH, La sombra de Eva

Lilith, aquella que surgió al mismo tiempo que Adán de las manos del Creador es, según el mito, una criatura espontánea y libre, de fascinante belleza, que posteriormente se convirtió en un ente maléfico, en un ser de la oscuridad pero que, en todo caso, guarda en sí, como símbolo, un sentido que la emparenta con la Gran Madre de las civilizaciones antiguas, sobre todo en su aspecto tenebroso.

LOS SÍMBOLOS Y EL LENGUAJE SIMBÓLICO

Se ha dicho que el lenguaje simbólico es el verdadero lenguaje de la Humanidad, característico del mundo interior humano. Lengua olvidada, sin embargo, que emerge en nuestro ámbito onírico, en nuestra imaginación, nuestra fantasía y también a través de la creación artística, cuando podemos dejar a un lado la mente que analiza, divide y parcela; nos habla, igualmente, desde los mitos y los cuentos y leyendas.
Una particularidad del lenguaje simbólico es la condensación de elementos. Así, un símbolo recoge, contiene, sintetiza, integra y alude a varias abstracciones, ideas o conceptos, a menudo estados de ánimo y muchas veces actos; y se conecta con los mismos y puede enlazar con otros símbolos mediante relaciones de semejanza, contigüidad, analogía, etc
El símbolo es polivalente y polisemántico, esto es, admite diferentes valoraciones y diversas lecturas, poseyendo varios niveles, significados y sentidos de interpretación diferentes. Con tales premisas nos enfrentamos a Lilith y a nuestros primeros padres.
No sabemos casi nada de Lilith. Salvo una brevísima mención en el libro de Isaías, La Biblia cristiana no dice nada más sobre la mítica primera dama de la historia de la Humanidad y a la que, por tanto, le cupo el honor de ser también la primera pareja de Adán, antes que Eva se oficializara para la posteridad recogiendo para sí tal papel. No existen apenas datos originales de esta figura que ha llegado hasta nosotros procedente, sobre todo, de la vieja tradición talmúdica; aunque no es exclusivamente oriunda de tal contexto, ya que, comparaciones, equivalencias y similitudes aparte, nos encontramos claramente identificada a nuestra protagonista en la vieja simbología súmera y babilónica integrando, incluso, ciertas versiones del ciclo de Gilgamesh. Con lo cual, nuestra dama goza de una antigüedad considerable.
Parece que, siguiendo con su propio mito, que nos la muestra como una guapa fémina muy enigmática y bastante siniestra, fatídica y perversa, indómita e impetuosa, celosa de su independencia, rotundamente atrayente, de ardientes deseos y de contundente seguridad en sí misma, que se rebela contra el rol asignado para las de su sexo, capaz de plantarle cara al mismísimo Creador si es preciso (como así hace) y de marcharse incluso del Paraíso para refugiarse finalmente en los abismos más profundos y sentar allí sus reales, también se ha ocultado para nosotros en el fondo de los siglos portando con ella su secreto.
Mas no por ello ha dejado de ser popular, pues a Lilith se han referido, entre otros interesados, feministas de pro entre las que algunas no han dudado en declararla su heroína favorita, sagaces psicoanalistas tal vez fascinados por su catálogo de cualidades y, cómo no, todo tipo de estudiosos de la Mitología y de la Simbología.

¿Será tan seductora Lilith como para merecer tanto esfuerzo?

Vamos a emprender nuestra tarea a través del estudio del simbolismo de nuestra elegida, apoyándonos en la lectura del contenido del símbolo de Lilith, así como el de Eva y Adán, tal como nos lo muestran el capítulo III del Génesis al describir la creación humana y el posterior pecado que ocasionó el despido definitivo del Edén decretado por Yavhé-Dios para la primera pareja y para sus numerosísimos descendientes. Un estudio simbólico que considerará como una unidad el mito cristiano de la Creación del hombre y que abarcará aspectos antropológicos, psicológicos y sociales. Para ello, conviene precisar algunos puntos sobre el lenguaje simbólico antes de introducirnos en nuestro tema:
Presentando a nuestra protagonista

* Lilith pertenece a la tradición judaica aunque, según algunos, haya sido "tomada prestada" de la mesopotámica, dentro de la cual es posible hallarla morando entre las ramas de un árbol que la mismísima Inanna plantó en un jardín sagrado de la ciudad de Uruk después de haberlo rescatado de las aguas del Éufrates, para hacerse de él un trono y un lecho, una vez crecido.

* El nombre de Lilith deriva del hebreo Lil, que significa noche, por lo que Lilith vendría a significar la nocturna, término que nos transmite la idea de oscuridad, de ausencia de luz, y que se relaciona con sus características personales y su ámbito de acción: la otra faz del día y los hechos que en tal momento acontecen. Una de sus representaciones y uno de sus animales asociados, la lechuza, refuerza esta consideración al tratarse de un ser que se desenvuelve en las tinieblas.

* Se han hecho muchas traducciones, equivalencias y comparaciones del término "Lilith", y ninguna de ellas demasiado agradable, pues se la conoce como Ave de noche (ahora sin especificar), ser monstruoso, ente espectral, fantasma nocturno, diablesa, etc.; se la ha llegado a emparentar con las tentadoras, sensuales y libidinosas súcubos, tan famosas en el Medioevo, erigiéndose nada menos que en Reina de las mismas.

* Lilith ha sido vinculada también con unos seres parecidos a los demonios del mediodía griegos (esta vez diurnos), ninfas de los campos de tersos cuerpos etéreos relucientes de sol; criaturas indomables, inocentes, ardientes y salvajes, que fascinan y enloquecen a los campesinos enamorándolos sin remisión. Algunas tradiciones cuentan, a este respecto, que entre el cabello de Lilith se encuentran, enredados, los corazones de los jóvenes que sucumbieron a su hechizo

* Se ha comparado a Lilith con las terribles lamias de la tradición grecorromana (recordemos a la reina Lamia que por su crueldad fue transformada en fiera y que devoró luego a sus hijos) y con las lamias de las creencias medievales, tanto seres de rostro de mujer y cuerpo de dragón como maléficas féminas que se alimentan de niños, que conviven con dragones acumuladores de tesoros en cuevas, y que tienen como distintivo un peine de oro, estando muchas veces provistas de unas patas (en lugar de pies) que terminan en pezuña hendida; guardan cierto parecido con algunas representaciones de las regentes y protectoras de fuentes y manantiales gallegas y cántabras, herederas de la tradición celta, y con algunos personajes femeninos de cuentos y leyendas que, a veces, aparecen con uno de sus pies correspondiendo al de un macho cabrío o al de una oca, siempre aludiendo a la presencia de un componente animal todavía activo, algo arcaico aún no del todo eliminado de ellas.

* Se le ha encontrado cierta semejanza a Lilith con las Xanas (Janas: Dianas) astures y las lamias del folklore vasco, aquellos seres similares a las hadas, a las ninfas y a criaturas de la Naturaleza semejantes, servidoras y a veces representantes de la propia Diosa Mari (la Gran Madre y también la Madre Tierra), que castigan y premian a los humanos (uno de sus regalos favoritos es la posibilidad de transmutar el carbón o paja de sus favorecidos en oro); que habitan en montañas, cavernas, cuevas y oquedades diversas, así como en manantiales y fuentes; y que a menudo aparecen hilando o alisando su largo cabello con unos peines de oro que semejan la media luna, o recorren los cielos, aureolada su cabeza con el blanco resplandor de la luna llena, o bien cruzan el firmamento portando una hoz de oro mientras arrastran consigo las tempestades y se envuelven en unas lenguas de fuego que desdibujan y afilan sus miembros inferiores.

* Además, se ha equiparado a Lilith con seres semejantes a las ondinas o a las nereidas, imaginándosela entonces con la parte inferior de su cuerpo correspondiendo a un animal acuático, tanto un pez como una serpiente marina.

* Se la ha asociado, aun, con serpentinas figuras infernales de torso humano similares a la Equidna griega o a otras habitantes del mundo inferior (la mansión de los muertos, el inframundo y también el inconsciente) como Hécate, por ejemplo, provocadoras de pesadillas, portadoras de terrores nocturnos, generadoras de espanto y relacionadas con los vínculos que se ansían pero que aprisionan, con la fuente del deseo, con la fuerza de las pulsiones, con la intensidad de los motivos humanos íntimos que instan a su satisfacción y que pueden llegar a ser destructivos. (Resaltemos aquí el hecho de que, entre su mucha descendencia monstruosa, como el Can Cerbero, guardián del Hades, Equidna fue la madre del buitre que ha de devorar por toda la eternidad las entrañas de Prometeo encadenado al Cáucaso).

* Hay que señalar que Lilith en algunos aspectos está vinculada con todas las Diosas Madres que conllevan un matiz de oscuridad, que reinan sobre los elementos (riquezas includas) del mundo subterráneo y que se relacionan con el aspecto vida y muerte de las cosas. Son cuna y sepulcro, principio y fin.

* Por último, no olvidemos que Lilith es representada popularmente como una seductora mujer, sin más vestido que su propia piel, provista de abundante pelo rizado (rojo por más señas) que se extiende como un manto a su alrededor; y que tiene por costumbre sentarse sobre la concavidad de la media luna.
Se trata de la luna oscura, que aparece visible al tercer día de la luna nueva en el horizonte oeste, mostrando una breve franja de luz arqueada, permitiéndonos contemplar las sombras que envuelven al resto de la esfera.
Lilith en la tradición hebrea

* El Talmud describe a Lilith como una bella y encantadora fémina de opulenta figura y espectacular cabellera ondulada y la cree madre de gigantes y monstruos. Algunas versiones de este texto nos la emparentan con un animal de pelo muy abundante perteneciente a una antigua especie no precisada, ya extinta y problablemente desconocida en la actualidad.

* En la demonología cabalística se la designa como uno de los siete demonios tradicionales, en concreto el adversario del genio de Venus, siendo ambos regentes del viernes. En tal versión, Lilith tiene faz humana, lleva el busto desnudo y su cuerpo termina en una larga cola de serpiente.

* También en la Cábala se la llama la reflexión femenina de Samael o Samael-Lilith. Satanás es el adversario por excelencia y una de las versiones de Samael, y Lilith asumiría características de "doble opuesto" y "doble contrario". Desde aquí se la entiende de nuevo como un ente maligno semianimal o medio humano.

* En el Zohar se la conoce como Hayo Bischat: "la Bestia", y también la "Mala Bestia", y se afirma que de ella descienden nuestros actuales monos. * Finalmente, no podemos olvidar las tradiciones de corte astrológico que relacionan a Lilith con la "luna negra". En este contexto, estaría representada gráficamente por un punto concreto del cielo situado en la parte más alejada de la órbita lunar respecto a la tierra. A nivel psicológico, se supone que operaría sobre los impulsos inconscientes reprimidos que, individualmente, se expresarían según el sector zodiacal (signo y casa particular) activados por su presencia y conforme a los aspectos que presente con otros elementos astrológicos.

Sí pues, tenemos que Lilith se nos aparece como seductora mujer, bello animal, ambiguo ser a medio camino entre el humano y la bestia, ente monstruoso, diablesa, fascinante demonio hembra y espectral habitante de las sombras, generadora de seres aberrantes. Pero siempre se muestra impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio, de transgresión, de oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo.
Y por el contrario, también de frescura, espontaneidad, independencia, libertad y tal vez autenticidad; pues todo simbolismo es ambivalente y polivalente, como ya se ha señalado, cosa que los pocos elementos concretos y muy modificados de su mito a los que podemos acceder nos confirman.
Mas no por dejar de pertenecer al plano físico se privó Lilith de las delicias de la fecundidad, ya que según nos muestra la tradición engendró seres en tales correrías nocturnas. Y lo hizo, para más precisión, durante los 138 años que -dice la Cábala- tardó Adán en engendrar a Seth después de que hubieran nacido Caín y Abel, cifra que nos da una idea de la longevidad (mítica) de nuestro antepasado y de la espaciada capacidad generativa de ambos progenitores.
o es extraño que en vista de los anteriores avatares Lilith no sea nada grata en la tradición hebrea. Está feo, desde este contexto, tener la osadía de querer asemejarse al varón reclamando paridad con el mismo, discutir el rol a tomar respecto a éste, desobedecer las órdenes del Hacedor con tanto atrevimiento, abandonar el Paraíso Pero lo más terrible de todo es el hecho de invocar el Nombre de Dios, innombrable en toda la tradición judía, por considerar que el Nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo, en fin, demasiado grave.

Un primer análisis del mito nos muestra que Lilith ha abierto las puertas de lo prohibido. Lilith ha roto con lo estipulado por el Creador para la raza humana. Ha quebrantado lo establecido, se ha querellado contra el orden natural de las cosas, ha abandonado el lugar propio de la Humanidad, ha transgredido los límites impuestos a los seres humanos (algo que también hará Eva en su momento) y por ello se ha colocado fuera del mundo de los hombres y se ha convertido a sí misma en apátrida, en exilada, en extraña

Es por su actitud frente a las normas por lo que se considera a Lilith enemiga del matrimonio, adversaria de los nacimientos, contraria a los hijos, instigadora del deseo proscrito y fomentadora del desacato, en general, frente a las reglas sociales establecidas. Por todo ello, en definitiva, en el contexto judaico se la tiene por un ser nefasto y un ente maligno en general; de ahí su asociación con lo diabólico y su vinculación con la tentación y la transgresión, a evitar, por supuesto, si se pretende mantener un orden sociocultural determinado.
Vemos entonces varios aspectos a considerar en el análisis del mito de Lilith.
a).- Antropológico
Su situación de primera mujer antes del nacimiento de Eva la presenta como un ser previo a la adquisición de la conciencia humana, como un representante de una "humanidad previa"; por decirlo así, un grupo de seres anteriores a la humanidad que todos conocemos y de la cual todos participamos en la actualidad.
b).- Religioso
Ciertas particularidades de las personificaciones de Lilith podrían emparentarla con características, atributos y potencias relacionadas con la Magna Dea, la Diosa en su aspecto oscuro en la plena acepción del término, como por ejemplo su capacidad generativa, su relación con la sabiduría profunda, su vinculación con la vida y la muerte, su asociación con lo abisal, etc.
c).- Psicológico
Lilith contiene en sí elementos suficientes que, sin hacer una valoración moral, sí nos permiten en cambio pensar en un patrón típico de lo femenino caracterizado por rasgos como la independencia, la autonomía, la autopertenencia, la confianza en el propio criterio, el sentido crítico, la vinculación con el propio ser y el propio deseo que desde nuestra mentalidad la hacen conceptualizar como individuo libre. El mismo hecho de su "ocultamiento" en las profundidades nos mostraría que el factor Lilith puede estar en determinadas mujeres reprimido, oculto en su propio interior, mas permanece latente y actúa desde las propias profundidades.
d).- Social
Lilith nos remonta a la tan mitificada, por otra parte, etapa matriarcal de la Humanidad, cuyos restos casi podemos exhumar si hacemos arqueología cultural y, aún ahora, contemplamos implícitos en algunos textos de la Literatura clásica y en el simbolismo de las Diosas lunares.

El simbolismo de Lilith, por tanto, apuntaría a un momento previo al actual orden social patricéntrico que ha prefijado determinadas pautas de relación entre hombres y mujeres. Y por "actual" entendemos vigente, en el sentido de que corresponde a unos códigos todavía en uso en los patrones culturales judeo-cristianos y en las sociedades a ellos adscritas; códigos que se remontan a los orígenes mismos de esta tradición. No hay más que ver cómo ha "desaparecido" Lilith, cómo aparece Eva en el Génesis, la interpretación y la divulgación tan particular que durante siglos se ha hecho de los actos de nuestra primera madre como portadora del mal y fuente del pecado para la Humanidad, además de las consecuencias sociales e individuales provocadas con tales transmisiones.

*****

Aunque en los escritos sagrados hebreos, no aparece el nombre de Lilith, en otros escritos de la epoca y posteriores si, considerada como Demonio, Vampiro,(segun la biblia de los Vampiros, y maestra y amante de Cain); teniendo en otros escritos cabalisticos, y talmut, un puesto predominante, siempre en el lado demoniaco y manipulador del hombre, lo espuesto aqui, es tan solo una pequeña introduccion, se puede encontrar muchos enlaces mitologicos, religiosos, y con comnotaciones
ocultas

¿DIOS,... ES AMOR?

TEXTO sobre la existencia de dios y su gran amor hacia nosotros

De manera que usted es dios padre todopoderoso temerario creador del cielo y la tierra
Y de todas las criaturas que la habitan ,su hijo Jesucristo quien murio por nuestros peca
Dos esta sentado a su derecha y espera el dia del juicio final .Todavia no cpmprendo nada de esto si somos hijos de este dios como es que este permite tanto dolor y sufrimiento tanta muerte, enfermedad, pobreza,miseria guerras absurdas si somos sus hijos no se supone que deberiamos ser los seres mas privilegiados de la creación y con su poder y su intervención divina acabaria con todo este dolor mundial e interminable .
Sencillamente no hay respuesta ha este dios seguramente le gusta ver a sus hijos sufrir
Eternamente y verlos morir de la manera mas inhumana y seguramente disfruta con esto
Tal vez este dios es algun sadico que se supone que con su gran poder cambiaria todo,este por el contrario no hace nada .Se dice que DIOS ES AMOR y donde esta tal amor por que nos expulso un dia del paraíso donde esta el perdon del que este tanto habla y predica su biblia si dios lo sabe absolutamente todo el es el presente, el pasado,el futuro como es que no evita tantas atrocidades y tanto sufrimiento cuando
Sucede alguna desgracia o calamidad un cura te dice hijo esta es la voluntad de dios
Y si este es tan poderoso por que no evitarla y no hacer sufrir ha tanta gente pudiendo
Evitar el hambre en África las guerras la muerte y la enfermedad Esta es la voluntad de dios matar a sus propios hijos,al producto de su propia creación y aun se dice que dios es amor nos tiene amenazados desde hace mucho tiempo con su libro de Apocalipsis
Y la destrucción del mundo que es inminente y si dios nos ama ¿Por qué quiere matarnos?Acaso eso es el amor de padre por sus hijos y acaso este piensa que la mision
De la humanidad es venir al mundo a sufrir eternamente en este mundo en caos ,a ir a una iglesia los domingos y a esperar que se haga la voluntad de dios sin importar si esta es buena o mala a perdonar a nuestros enemigos y a ofrecerles la otra mejilla si llega algun loco a tu casa y te ofende ,te humilla y te pega tu tienes que dejar que se haga la voluntad de dios y amarlo por lo que te hizo y perdonarlo¿ no es esto un acto de un masoquista .Acaso dios quiere que seamos unos tontos de remate que solo actuan y piensan de acuerdo con lo establecido en su biblia.su iglesia la cual desde hace ya mucho tiempo predica cada domingo lo mismo de siempre ,la gloriosa venida de su dios
El cual acabara con los malos y salvara a los buenos como si este fuera un SUPERHEROE y mientras llega este momento que ¿hacemos con nuestra vida?
Concluyo que no quiero el amor de dios no quiero su perdon ni su misericordia ni nada
Que venga de dios porque alguna vez crei en dios ahora me arrepiento porque perdi mi tiempo y mis ilusiones Ahora odio con todo mi corazon a su rebaño y a sus fanaticos seguidores PLAGA VIRULENTA propagando esta enfermedad predicando esta religión tan vacia y mediocre desperdiciando tiempo y energia en un dios tirano y sadico
No quiero su paraíso ¿a que voy a este lugar?a adorar un dios que no ha hecho nada por mi ¿a encontrame de nuevo con su desagradable rebaño? No muchas gracias prefiero
Condenarme en el infierno .Me da lastima con la gente que todavía cree que este dios vendra a llevarlos algun dia a el paraíso y dejan depositadas en dios todas sus ilusiones yo hace mucho tiempo deje eso atrás en un pasado que no quiero ni recordar
Para terminar si dios es amor ese amor ya murio en mi menos mal que pienso de esta manera porque de no ser asi preferiria no haber nacido.


Lord Blood

sábado, 10 de marzo de 2007

ANGELES // DEMONIOS // DRAGONES 2


¿Qué son los Ángeles?
El interés por los Ángeles, por saber sobre su existencia y poder, realmente ha aumentado en los últimos años, aunque no hay disponible mucha más información ahora que antes. Desgraciadamente, algunos autores o supuestos investigadores actuales en realidad solamente han estado interesados en destruir las creencias de las personas en ellos, nunca en aportar datos más clarificadores.
Lo que se observa en seguida es que los datos que se aportan son extraordinarios y las experiencias vividas con estos seres superan la mayoría de las fantasías del ser humano. Si, como sus detractores afirman, todo es falso y generado para dar credibilidad a la existencia de Dios, el Cielo o la otra vida, habría que considerarla como la fábula más imaginativa de todas.
Aunque la Biblia se refiere a los Ángeles de muchas maneras, por ahora consideraremos tres formas de mostrar a los Ángeles.
Dios aparece con los Ángeles.
Los Ángeles son los mensajeros de Dios.
Todas las personas, poseen su propio Ángel.
Los nueve coros de Ángeles
· Serafines
· Querubines
· Tronos
· Dominaciones
· Virtudes
· Potestades
· Principados
· Arcángeles
· Ángeles
Primera tríada: Serafines, Querubines y Tronos.
Segunda tríada: Dominaciones, Virtudes y Potestades.
Tercera tríada: Principados, Arcángeles y Ángeles.
Querubines: Los Querubines, sabios o maestros celestiales, son igualmente criaturas celestiales aladas, aunque no tienen el aspecto humano de los Ángeles. Su misión no es pelear, sino guardar el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal. Recogen la sabiduría de los Serafines y la distribuyen, delegando el trabajo concreto sobre otros Ángeles, los discípulos.
Estos seres celestiales que constantemente están en la presencia de Dios, no parecen tener una misión terrenal alguna.
Serafines: Los Serafines podrían ser la fuente de luz y calor para Dios, aunque no parecen gozar de un gran prestigio, pues solamente se les menciona en las escrituras en la visión de Isaías.
La palabra deriva de Serpa, que podría ser traducida como "serpiente", "quemar" o "ardiente", aunque también hay quien prefiere como "ruedas de fuego". Si existe una categoría en el Cielo, ellos podrían ocupar la máxima posición, la más próxima a Dios, pues es posible que no hayan sido creados a imagen y semejanza de Dios, como nosotros, sino que tengan parte o esencia de Él, como hijos o hermanos.
Tronos: Los Tronos controlan el orden universal, analizan los resultados y permiten que todo ocurra en el momento y lugar preciso. Son los consejeros personales de Dios, impasibles, serenos y equilibrados, cuya misión celestial es lograr la paz y la calma que el lugar y sus moradores requieren. También controlan el tiempo y el espacio para conseguir que cada cosa ocurra en el momento adecuado.
Dominaciones: Las Dominaciones conocen perfectamente la obra de la creación y por ello delimitan el lugar en el cual se van a desarrollar los acontecimientos y crean leyes dinámicas y físicas para que ello pueda ser posible. Con ellos todo el universo está perfectamente sincronizado y en plena actividad.
Virtudes: Las Virtudes materializan los deseos divinos y darán la forma, el color y el olor adecuado a cada cosa, y cuando esto sea así es cuando la incorporan al universo. Antes formaban parte de esa dimensión desconocida que no es el Cielo ni la Tierra y que espera su momento para manifestarse.
Potestades: Las Potestades proporcionan la energía a todos los seres vivos, eso que se menciona como el aura individual, y delimitan el tiempo que dispondrán de ella. A los elementos más sutiles, etéreos, les infundirán una energía especial "Prana" para que puedan manifestarse y efectuar su misión.
Arcángeles: Los Arcángeles son los oficiales del Cielo, los jefes del ejército de Dios, Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel. Estos cuatro dirigentes son los encargados de organizar el Apocalipsis, la batalla cósmica final entre las fuerzas del mal y del bien.
Ángeles: Son los más abundantes, las legiones como las denominada Jesús, y están divididos a su vez en dos grupos: los constructores y los custodios. Los primeros controlan todo lo referente al espíritu, el éter y los cuatro elementos básicos de la vida, mientras que los segundos se ocupan del ser humano y de la naturaleza.



Demonio, en las creencias hebrea, cristiana e islámica, nombra el espíritu supremo del mal que durante un tiempo inmensurable ha regido el universo de los espíritus del mal y es una oposición constante a Dios. La palabra viene, a través del término daeminium del latín eclesiástico, del griego daimonion, un adjetivo que significa ’calumnioso’ utilizado también en griego clásico como un nombre que identifica a una persona como un calumniador. El término se utilizó en la traducción griega de la Biblia, la Septuaginta, no para referirse a los seres humanos sino más bien como traducción del ha-satan hebreo (’el satán’), una expresión utilizada al principio como título de un miembro de la corte divina que actuaba de espía errante de Dios recogiendo información de los humanos en sus viajes por la Tierra. Como algunos aspectos de esta figura divina tal vez se formaron de la experiencia con los servicios secretos reales del antiguo Oriente Próximo, no es de sorprender que Satán también fuera visto como un personaje que intentara provocar la sedición punible allí donde no hubiera ninguna, actuando así como un adversario de los seres humanos para separarlos de Dios. En toda especulación en torno a Satán, el mayor problema que se presenta es el del origen y la naturaleza del mal.
En la tradición judía, y por ende en el primer pensamiento cristiano, el título se convirtió en un nombre propio. Satán empieza a ser considerado como un adversario, no sólo de los seres humanos sino también e incluso sobre todo de Dios. Esta evolución es probablemente el resultado de la influencia de la filosofía dualista persa con sus opuestos poderes del bien (Ormuz) y del mal (Ahriman). Pero tanto en el modelo judío como en el cristiano, el dualismo siempre es provisional o temporal, y el demonio en última instancia está sometido a Dios. En los escritos de la secta de Qumran recogidos en los Manuscritos del Mar Muerto, el demonio aparece como Belial, el Espíritu de la Maldad.
En algunas tendencias del pensamiento rabínico, Satán está ligado al "impulso del mal" que, de alguna manera, resulta así personificado. Esta personificación es una variante judía de la suposición antigua y generalizada de que los seres humanos pueden estar sometidos a fuerzas malévolas distintas a sus conciencias. Así, tanto en el judaísmo como en el cristianismo se cree que los seres humanos pueden estar "poseídos" por el demonio o por sus servidores, los diablos.
La esencia de las enseñanzas cristianas sobre el demonio es, tal vez, que Jesucristo rompió el poder que tanto él como sus diablos tenían sobre toda la humanidad (la "posesión" de algunos es un síntoma del dominio general sobre todos) y que en la crucifixión el demonio y sus secuaces, explotando lo peor de ellos mismos, fueron, por paradójico que resulte, llevados a su última derrota.
En la edad media, el demonio jugó papeles importantes en el arte y el folclore, siendo casi siempre visto como un animal humano perverso e impulsivo con una cola y cuernos, acompañado algunas veces por sus diablos subordinados. La idea de que estos últimos podían penetrar en los cuerpos y las almas de los seres humanos sirvió la mayoría de las veces para diferenciar al ser poseído del normal más que para indicar algo sobre el estado general de la humanidad.
La complejidad, el misterio y la naturaleza combinada del mal han llevado a algunos pensadores a creer que hay que encontrar un lugar para el demonio incluso en el pensamiento moderno. El islam, que acepta el judaísmo y el cristianismo como inspirados por Dios, extrae su concepto del demonio de las mismas fuentes. Se menciona a Iblis, el demonio, en el Corán, donde es el único ángel que se niega a inclinarse ante Adán. Por lo tanto, Alá le maldice pero le deja libre para tentar al incauto, como así hace en el relato coránico del Jardín del Edén.
El dragón (del latín draco, y éste del griego drakon, "víbora" o "serpiente") es un animal mitológico que aparece en diversas formas en varias culturas en todo el mundo, con diferentes simbolismos asociados. Se le representa como una gran serpiente o lagarto escamado (o emplumado en América), parecido a un cocodrilo, provisto de alas de murciélago, y que escupe fuego por la boca, por lo que en Occidente suele adoptar la forma de un clásico monstruo con grandes garras e inmensa cola.

En cada civilización la figura del dragón juega un papel importante como dios, guardián, y en algunos casos como demonio, pero todos están de acuerdo en que era un ser muy poderoso y en algunas civilizaciones es reconocido también por su gran sabiduría. Pero no solo eso: los dragones a menudo pasan por tener un significado espiritual mayor en varias religiones y culturas del mundo.

El que tanto culturas occidentales como orientales haya imaginado reptiles gigantes alados se puede atribuir al hallazgo de fósiles de dinosaurios mezclados con otros de animales voladores como pteranodontes y avimimus. En Sudamérica en particular ha habido muchos descubrimientos de dinosaurios emplumados, lo que explicaría su versión de los dragones.

Los dragones chinos (o Longs), los japoneses (o Ryûs) y los coreanos son vistos generalmente como benévolos, mientras que los europeos son generalmente malévolos. Sin embargo, los dragones malévolos no están restringidos a Europa y ocurren también en la mitología persa y en las de otras culturas. Inversamente, entre los romanos, típicos representantes del Occidente antiguo, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.

En el Oriente Próximo simbolizaba el mal y la ruina.
En Enuma Elishak, una epopeya escrita hacia 2000 a.C., la diosa Tiamat es un dragón que simboliza los océanos y comanda las hordas del mal, y cuya destrucción previa era necesaria para crear un nuevo universo ordenado.
Según los antiguos egipcios, Apohis, el dragón de la oscuridad, era echado al amanecer por el dios del Sol, Ra.
En las Sagradas Escrituras hebreas el dragón representa el mal y la muerte.
En la mitología persa destaca el caso del Azi Dahaka, un dragón malévolo.

Las tribus paganas del norte de Europa asociaban su folclore con varios aspectos terroríficos del dragón.
La mitología germana incluye al dragón entre las fuerzas del inframundo. Se alimenta de las raíces de Yggdrasil, el fresno sagrado en el que moran los dioses. Los antiguos escandinavos (los vikingos, paganos), adornaban las proas de sus naves esculpiéndolas en forma de dragón. Usaban esta decoración en la creencia de que así asustarían a los espíritus (Landvaettir) que vigilaban las costas a las que llegaban. También los dragones aparecen en poemas germanos: en Beowulf, un poema épico anglosajón, el más antiguo que se conserva, se narra un combate con un dragón. Un hombre llamado Beowulf, que había librado a su pueblo de un monstruo mitad hombre y mitad diablo, luego, ya convertido en el rey, lucha contra un dragón, disputa en la que ambos mueren. En el Cantar de los Nibelungos, un poema épico medieval anónimo, Sigfrido mata a un dragón, y al ungirse con su sangre se hace inmune a todo mal.
Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los magos. Entre los conquistadores celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra, convirtiéndose en un símbolo heráldico y luego militar.
Entre los romanos, como se dijo más arriba, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.
Para la mitología eslava, el dragón era una de las formas que adoptaba el dios Veles, señor del Mundo Subterráneo, adversario de Perún, dios del trueno.
Los cristianos heredaron la idea hebrea del dragón, que aparece en el Apocalipsis, del apóstol Juan, y en otras tradiciones posteriores. En el arte cristiano del Medievo simboliza el pecado y al aparecer bajo los pies de los santos y mártires representa el triunfo de la fe sobre el pecado.
San Jorge y el dragón.En el simbolismo medieval los dragones eran a menudo también representaciones de la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza. Los colores a menudo determinaron el simbolismo que un dragón tenía. En la pauta del viaje del héroe, los dragones representaron el temor. Muchos dragones se presentan también como la encarnación de la sabiduría, por lo que en esas tradiciones matar a uno de ellos no sólo daba acceso a sus riquezas sino también significaba que el caballero había vencido a la más astuta de las criaturas. Otra faceta del dragón en la mitología clásica de la época caballeresca es el dragón como guardián que custodia princesas en sus castillos

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