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EN LOS LIMITES DE LA REALIDAD

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viernes, 20 de julio de 2012

Formicarius

wikipedia                                                                                                                 Formicarius
El Formicarius, escrito entre 1435 y 1437 por Johannes Nider durante el Concilio de Basilea y publicado por primera vez en 1475, fue el segundo libro impreso sobre la brujería. Nider se ocupa específicamente de la brujería en la quinta sección del libro. A diferencia de sus sucesores, no enfatizó la idea del aquelarre y fue escéptico con respecto a la afirmación de que las brujas podían volar de noche. El Formicarius es un importante trabajo dado que demuestra que, para inicios del siglo XV, ya estaban teniendo lugar los juicios y torturas de personas acusadas de ser brujas.
Nider fue uno de los primeros en transformar la idea de la hechicería a su percepción más moderna de brujería. Antes del siglo XV, se pensaba que la magia era realizada por hombres educados a través de intrincados rituales. En el Formicarius de Nider, la bruja es descrita como inculta y, más comúnmente, mujer. La idea de que cualquier persona podía realizar actos de magia simplemente por consagrarse al diablo asustaba a la gente de la época y probada ser uno de los factores que llevó a las personas a empezar a temer lo mágico. La idea de que los magos eran principalmente mujeres fue también escandalizante para muchos. Nider explicó que las mujeres eran capaces de tales actos al señalar lo que consideraba su capacidad moral, física y mental inferior.1
La obra es también destacable por su información referente a los personajes de la época, como por ejemplo, el hechicero Scavius quien supuestamente escapó de sus enemigos en múltiples ocasiones al metamorfosearse en un ratón.2 Antes de su muerte, Scavius fue responsable del tutelaje de Stedelen en la brujería.

Referencias


↑ Bailey, Michael. From Sorcery to Witchcraft: Clerical Conceptions of Magic in the Later Middle Ages. Speculum, Vol.76. No. 4 (Oct, 2001). 960-990.
↑ Robbins, Rossell (1959), The Encyclopedia of Witchcraft and Demonology, Crown Publishers Inc., ISBN 0-600-01183-6

Bibliografía


Formicarius NIDER (Johannes) Augsburg, Anton Sorg [about 1484]; folio (An - y.9)
Bailey, Michael. From Sorcery to Witchcraft: Clerical Conceptions of Magic in the Later Middle Ages. Speculum, Vol.76. No. 4 (Oct, 2001). 960-990.
Robbins, Rossell (1959), The Encyclopedia of Witchcraft and Demonology, Crown Publishers Inc., ISBN 0-600-01183-6

miércoles, 18 de julio de 2012

LIBROS PARA BUSCAR

Martillos de Brujas: 
- Malleus Malleficarum. 
- Tractatus de Hereticis et Sortilegiis. 
- De la Demonomanie des sorciers. 
- Demonolatreiae. 
- Discours des sorciers. 
- Compendium Maleficarum. 
- Discurso acerca de los cuentos de las brujas y cosas tocantes a la magia. 
- Tableau de l'inconstance des mauvais auges et demones. 
- Practica rerum criminalum. 

Demonología: 
- Fortalitium Fidei. 
- Teufelsbücher. 
- Disquisitiorum Magicarum. 
- Patrocinio de ángeles y combate de demonios. 

Manuales de exorcistas: 
- Fuga daemonum. 
- Traicté des énergumènes. 
- Libro de Conjuros de Fray Diego de Céspedes. 
- Libro de Coniuros de Matheo Guerrero Morcillo. 
- Práctica de exorcistas y ministros de la iglesia. 
- Práctica de conjurar. 

Grimorios: 
- Liber Vaccae. 
- Manual de Wolfsthurn. 
- Manual de Munich. 
- Clavicula Salomonis 
- Lemegeton Clavicula Salomonis. 
- Grimorio del Papa Honorio. 
- Enchiridion de León III. 
- Libro de San Cipriano. 
- Heptameron. 
- El Pequeño y Gran Alberto. 


Tratados de Magia Natural: 
- Picatrix. 
- Libri de vita. 
- Discorso sulla dignità dell'uomo. 
- Steganographia. 
- De occulta philosophia. 
- De subtilitate.

EL HECHIZO

EL HECHIZO



El hechizo es un acto mágico que pretende producir efectos sobre la realidad mediante procedimientos sobrenaturales, como el uso de conjuros. La brujería siendo universal posee realizaciones y definiciones particulares de acuerdo a las culturas; de ese modo podemos distinguir que la brujería es una construcción social y como tal varía de pueblo en pueblo. La cuna de las prácticas brujeriles en el mundo occidental se encuentra en Europa, a fines de la edad media y durante el renacimiento.
Los magos profesionales existían en la civilización egipcia, y las prácticas de hechizo estaban muy difundidas, especialmente en el campo político.
El hechizo procede de las creencias mágicas del Neolítico y viene practicándose desde entonces, a veces de manera abierta y otras clandestinas. Se dice que algunos conspiradores habían urdido una conjura para matar mágicamente al faraón Ramsés III con la ayuda del procedimiento clásico de la figurita de arcilla atravesada.
Si los brujos no creen en el diablo según lo conoce la revelación cristiana, no por eso dejan de recurrir a él ya que la brujería implica por lo menos una búsqueda de la intervención de espíritus. El rechazo a la brujería no comienza con la Iglesia Católica, digamos que la condena ya existía en el Antiguo Testamento. También el Imperio Romano penalizaba ciertas actividades de la brujería con la pena de muerte.
Existen diferentes razones por las cuales las personas acceden a la brujería. Generalmente son: para atraer la pasión amorosa de alguien; para suscitar calamidades o impotencia en contra de enemigos, rivales u opresores reales o imaginarios; para hacer daño a quien se odia; para invocar a los muertos; para resolver un problema que se ha convertido en obsesión y ya no importa por qué medio se resuelva.
No sólo existió la brujería como fenómeno social en el mundo occidental, por ejemplo, en África, está institucionalizada y en muchas otras sociedades indígenas de Latinoamérica ocupa y ocupó un papel importante.
En la antigüedad, era común en sociedades paganas, constituyéndose en actos oficiales de masas promovidos por las autoridades; una actividad que está bien documentada en numerosas fuentes históricas e incluso sobrevive algunas zonas, como las de religión vuduista o chamánica originarias.
En brujería y en la magia hay elementos comunes.
1- Pronunciamiento de un hechizo.
2- El uso de sustancias y objetos materiales que tienen significado simbólico.
3- La realización de rituales o de gestos simbólicos.
4- Una condición prescrita del que efectúa el rito.
El poder de la brujería puede ser real pero en muchos casos puede ser también sugestión de la mente, es decir pura mentira. En ambos casos está actuando el demonio, príncipe de la mentira.
La brujería, en las creencias paganas desarrolladas adquirió y mantiene una estructura general que consta de seis partes:
  • La preparación, durante la cual se disponen los lugares y materiales necesarios, y las personas que van a tomar parte en el mismo pueden realizar diversas actividades previas como el ayuno, la oración, etc.
  • La apertura, que inicia el acto litúrgico o ritual creando un “entorno mágico” apropiado y solemne, produciendo simultáneamente un efecto de comunión entre las personas participantes.
  • La invocación, en la cual se suplica o exige la cooperación de las fuerzas sobrenaturales que habrán de llevar a la realidad el hechizo.
  • La ejecución, donde se realizan los actos mágicos ritualizados que constituyen el núcleo del hechizo y que pretenden modificar el curso de la realidad bajo la advocación de las entidades sobrenaturales invocadas.
  • El sacrificio, en el que se ofrece a estas fuerzas sobrenaturales una ofrenda que puede ser simbólica o tangible para ganar su favor.
  • El cierre, que da solemnidad a la clausura del acto y disuelve el “entorno mágico” creado durante la apertura.
Qué debemos hacer cuando nos enteramos de que alguien está haciendo un “trabajo” en contra nuestro? Cuando esto sucede, muchas personas tienen miedo y esto es lo que él quiere, ya que por el miedo puede dominarnos. Debemos recordar que el demonio nada puede contra los que son fieles a Dios. Nuestro Padre Celestial es Todopoderoso y nos ama. El demonio sólo puede con aquellos que no confían en Dios y por falta de fe están espiritualmente débiles o muertos. Son como pollitos que se han alejado de la protección de la gallina y se exponen al gavilán. Por eso Jesús nos dice: “¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a sus pollos bajo las alas, y no habéis querido!” Mateo 23:37.
Nunca debemos ir a otro brujo para defendernos, eso sería caer en la trampa del demonio haciendo lo que él quiere: que desconfiemos de Dios para que recurramos a él.

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